El Desafío/Punto Doloroso
Aeroméxico quería articular y nombrar la esencia de su marca empleadora: ese conjunto único de valores, comportamientos y emociones que la hacen destacar. El reto consistía en captar algo intangible: la identidad compartida de su gente. Los esfuerzos anteriores se habían quedado cortos al basarse en conceptos abstractos y no en voces internas.
La solución (Por qué Pro.Play)
Propusimos un proceso interno de narración de historias en el que los empleados exploraran y compartieran historias reales de su experiencia en Aeroméxico. Estas historias se convirtieron en la base para identificar patrones y temas que definen la cultura de la empresa. Este enfoque orgánico y ascendente fue clave para captar algo verdaderamente representativo y resonante.
El proceso
Diseñamos y facilitamos talleres de historias que reunieron a empleados de distintos departamentos. Estas sesiones fomentaron el diálogo abierto y la reflexión, sacando a la luz valores compartidos y anclajes emocionales. De esta narrativa colectiva surgió un nombre unificador para la marca de empleador, auténtico, relevante y orgullosamente suyo.
Resultados e impacto
El resultado fue una poderosa articulación, impulsada por las personas, de la marca de empleador de Aeroméxico. La nueva identidad caló hondo entre el personal y posicionó a la aerolínea como líder en marca de empleador. Internamente, fomentó el orgullo y la pertenencia; externamente, ayudó a atraer talento alineado con el espíritu y la ambición de la empresa.